|
Viudo: si es un macho quien se ha quedado solo,
su pena se irá tan pronto como le pongamos un
compañero, sin importar su sexo.
Viuda:
si es una hembra quien ha perdido a su compañero,
el tema es más difícil. Debemos probar
con un macho, con una hembra podrían surgir disputas.
Algunas nunca llegan a superar su pérdida por
lo que no sólo llegarán a convivir con
un nuevo macho pero sin aceptarlo como pareja reproductora.
Solitario:
si es muy jovencillo aceptará a un compañero
de cualquier sexo, si es adulto debemos proceder como
si estuviera viudo/a.
|