|
Antes
de comprar un periquito puedes informarte sobre las muchas
variedades
de colores que existen. Y especialmente si estás pensando
en criar, sobre la herencia genética
y los cruzamientos recomendados.
Además
es importante distinguir el sexo
y la edad de los pajarillos.
Pero
tanto si sólo buscas un animal de compañía
como si quieres dedicarte a la cría de estas bellas
aves, lo más importante es saber elegir a un periquito
sano. Para saber si está sano debemos observar:
- Pico
limpio, sin moquillo en los orificios nasales.
- Plumaje
limpio y ordenado. Sin calvicies ni heridas.
- Plumas
que rodean la cloaca limpias, sin restos de excrementos.
- La
piel es suave, sin costras ni en las patas ni en los párpados.
- Está
alegre y activo pero sin hiperactividad.
Nunca
compres un periquito enfermo
ni un recién llegado a la tienda. Elige un vendedor
de confianza que sea responsable en el cuidado y venta de
los animales.
Si
compras un periquito enfermo cierras el círculo vicioso
fomentando la irresponsabilidad de comerciantes sin escrúpulos.
Evita
adquirir un animal recién llegado a la tienda que haya
soportado un largo viaje. Espera tres o cuatro días
para observar cuales han superado el estrés del viaje
y cuales no.
Los
pájaros son muy sensibles al estrés y sus defensas
bajan por lo que se vuelven vulnerables a las enfermedades.
Llevarte uno a casa supone un cambio para el pajarillo, lo
que sumado al cambio que ha supuesto para él el viaje
puede significar la muerte en unos días. Te detallamos
a continuación el problema.
El
problema de la hiperactividad o cómo saber si es un
recién llegado de un viaje.
Es
muy simple. Un recién llegado a la tienda estará
hiperactivo, mientras que un periquito que sólo esté
jugando tendrá un comportamiento más moderado.
Pero en caso de duda puedes asegurarte volviendo a la tienda
dos días más tarde. El hiperactivo se habrá
vuelto apático, y el juguetón seguirá
tan sano como antes.
Aunque
sólo dure unas horas, el viaje es estresante y agotador.
Viajar muchos juntos en un espacio reducido conlleva frecuentes
riñas y peleas durante todo el trayecto.
A
su llegada y durante el primer día su apariencia será
sana, pero su comportamiento no será normal. Debido
al estrés sufrido muestran una gran hiperactividad,
especialmente si hay muchos en una jaula poco espaciosa. Aquí
es donde hay que tener cuidado, pues un periquito hiperactivo
puede resultar muy atractivo y juguetón a simple vista.
No nos confundamos, los síntomas de enfermedad vendrán
luego.
En
los días siguientes su energía decae rápidamente.
Ahora es cuando la bajada de las defensas empieza a pasar
factura. Aparecen los primeros síntomas de que algo
no va bien: apatía, erizamiento de las plumas, etc.
Aunque algunos comerciantes añaden antibióticos
al agua de bebida para algunos pajarillos ya es demasiado
tarde. Más vale prevenir que lamentar.
Si
alguna vez has comprado un periquito que parecía sanísimo
porque estaba muy activo y juguetón, pero se te murió
de forma misteriosa a los pocos días, ahora ya sabes
porqué.
También
te puede interesar...
|